Soy un joven periodista que decidió dejar su trabajo estable en los medios de comunicación, en búsqueda de cumplir su sueño de dar la vuelta al mundo. Todas mis experiencias son difundidas mediante textos e imágenes que cuentan con una perspectiva propia.

 

Leer más

Acerca de mí

© 2016 por Danel Ayesta. Producida con Sueñosdemochila.com

10 miedos y respuestas previas a viajar

El hecho de encarar un tercer viaje, no quita que los temores y dudas persistan como en aquella primera aventura 2 años atrás. Me hago las mismas preguntas y más, pero con diversas experiencias en la espalda que me llevan a responder esos interrogantes. Te quiero contar mis miedos. Te quiero contar cómo la ruta me ayudará a vencerlos. 

 

 

 

Una vez escuché al locutor Fernando Bravo hablar sobre los nervios previos que sentía a la hora de arrancar un nuevo programa de su envío radial. Ese cosquilleo, esos nervios también se registraban en mí cuando acercaba un micrófono para preguntar. Una vez que la charla tomaba forma, la labor ya era espontánea. Lo resolvía con oficio y me sentía tranquilo hasta la próxima nota. Con el tiempo la mano empezó a temblar producto de la falta de convencimiento y aparecieron los viajes en mi vida. Pero bueno, esa es otra historia.

 

Ahora me vuelve a temblar todo. Empieza el revoltijo y una serie de interrogantes. El “ABC” mochilero persiste. Esos interrogantes básicos para uno, que suelen preguntar cuando hablas de irte a dedo a pasear por ahí, a bajo costo y en búsqueda de empujoncitos externos que te ayuden a mantener vigente los Sueños de Mochila. Me pregunto de todo y si bien estoy capacitado para responder la gran mayoría del cuestionario por experiencias pasadas, la sensación de miedo por no tener el empuje para repetir esos maravillosos momentos me juega una mala pasada.

 

Me siento un poco estresado  - sí, el estrés está en todos lados -. Veo ahorros que mantengo por si las moscas y hago cuentas ridículas por si “no me paran al hacer dedo”, “no me aceptan en alojamientos” o “no accedo a menúes o insumos alimenticios baratos”. Me pregunto y repregunto cómo será la experiencia de viajar con una compañera. Cómo podrán acordar dos personas acostumbradas a deambular solas por la ruta, la misma que nos unió y nos vuelve a abrazar. 

 

TE CUENTO MIS MIEDOS Y LOS RESPONDO

 

-    Miedo a no vender las postales, gran sostén de mi viaje

 

 

 

Cuando inicié mi primera experiencia en el norte argentino tenía algunas imágenes de sitios turísticos que había visitado en otro plan de viaje. Recuerdo que insistí en el trabajo con que ese iba a resultar parte de mi sostén viajero y se me reían. Me decían que era imposible ya que había mejores y la gente si quería realmente las bajaba de internet. El tiempo puso las cosas en su lugar. Resultó que la gente valoró las imágenes y el agregado de la historias detrás de cada foto. Ahora, mantengo la iniciativa pero súper armado: Postales, imanes, señaladores, portarretratos y un paño. Siete países, miles de historias en cada uno de ellos y la expectativa a repetir las buenas ventas.

 

-    Miedo a no tener respuesta con el AutoStop y a quedar varado

 

 

 

Nuevamente me pararé en la ruta y esperaré con entusiasmo que algún automovilista tenga la buena voluntad de querer llevarme. Me pongo a pensar que saldré un lunes y que no habrá tantos vehículos como quizás un fin de semana. Me pongo a pensar cómo le diré al conductor que estoy viajando a dedo y si me puede tirar algún tramo. Si vamos a las estadísticas, es absurdo. Viajé en más de 500 vehículos entre camiones, automóviles, camionetas y hasta tractores, relacionando con diversas personas y hasta estableciendo amistades que resultaron disparadoras para otras cosas como invitaciones a comer, alojamientos o interesantes charlas. Dentro de este grupo, también me pregunto qué haré si quedo varado, cuando siempre resultaron o la estación de servicio, o la iglesia, o los bomberos o el patio de alguna familia con alma caritativa que permita poner la carpa. 


-    Miedo a no generar algo positivo en los demás

 

 


Considero tener un no sé qué que me permite establecer buenos lazos con desconocidos. En situación de viaje me gusta mucho hablar con esos desconocidos que circunstancialmente te estarán dando una mano y meterme en sus vidas. Me gusta escucharlos y tratar de dejar una huella, sembrar una idea. Trato de ser respetuoso y respetar las diversas creencias. Respondo preguntas y brindo mis oídos, haciendo las veces psicólogo muchas veces por añadidura. Muchos de los seguidores, son personas con las cuales traté muy poco tiempo pero esa primera y única impresión alcanzó para ganarme su agrado. 


-    Miedo a no poder gestionar alojamientos gratis

 

 



Casi nunca pagué alojamientos viajando. Está fuera de mi presupuesto al igual que los transportes de larga distancia. Cuando lo hice fueron migajas, como 15 centavos de dólar en Venezuela, pasando por algún camping a 2 dólares y extendiéndome como mucho a 3,5 dólares por algún única noche en hostal. Si no fue la aplicación Couchsurfing fue la Iglesia. Sino los Bomberos. Sino algún conductor. Sino alguna estación de servicio. Sino acampar en la playa. Sino la terminal. En definitiva, siempre hubo opciones a la hora de tener un alojamiento no pago. Algunos con mayores comodidades con respecto a otros. Cuando la noche se sufría un toque, era un aviso: lo mejor estaba por venir. 


-    Miedo a no poder despegar mi paño

 

 


Cuando inicié las ventas de postales en mi primer viaje lo hice caminando. Encaraba a las personas y le contaba mi historia viajera. Me iba muy bien pero un día me cansé y decidí empezar a parchar. Contra muchos pronósticos, me fue muy bien. Continuaba con la buena venta de postales y, la advertencia sobre la posible aparición de la policía impidiendo mi labor, cada vez perdía más credibilidad. Resultó ser que una vez sola pidiéndome disculpas me invitaron a retirarme. Mi paño está para pasar un buen momento, independientemente de si compran o no y eso busco transmitir. Por eso quizás me dejaron estar en varias ocasiones, mientras otros vendedores ambulantes eran desplazados. 


-    Me van a robar o lastimar

 

 


Este resulta un tema sensible. Por suerte, en los dos años que llevo viajando nunca me robaron. Va, en realidad una vez me desapareció el celular pero considero que fui un poco culpable. La delincuencia existe y si uno se regala está más expuesto a lamentarla. En aquel caso puntal del teléfono, lo dejé cargando en un camping y me fui. Cuando volví no estaba. Era bastante ingenuo por aquel entonces, pero con el tiempo aprendí a cuidarme. Si encuentras a alguien de confianza, les dejas las cosas. Si no estás convencido, te las llevas en la mochila. Si es de noche y estas en una ciudad grande, pues sale con lo necesario o no salgas. Si vas a tomar, fíjate con quién y dónde. Si … Como adelanté. A mí me robaron, fui ingenuo. Pero créeme que con el tiempo uno empieza a desarrollar cierto ojo y palabras protectoras, que permiten esquivar situaciones difíciles. Te adelantas a la jugada. Si quieres estar más tranquilo, viaja con lo indispensable y discreto. Reduce las necesidades. 


-    Miedo a no entender el idioma

 

 


Siempre fue una cuenta pendiente. Si bien hablo algo de inglés, muchas veces no entendí ni supe expresarme. Todo depende de la energía que uno destine para encontrar un entendimiento entre las partes. Por suerte, logré conectar mediante otras herramientas, ya sea Google Traductor o lenguaje de señas. Reir, mover el cuerpo, hacer movimientos peculiares resultan buenos nexos. Quizás puedas pasar gratas horas con alguien de quien no entiendas un comino, si estás relajado y dispuesto. Hoy en día por suerte hay aplicaciones para aprender preguntas claves para poder moverte mejor en un país. De todas maneras, deberé explayarme en breve, visitando países que no son de habla hispana. 


-    Miedo a viajar en pareja

 

 


Pasé mucho tiempo solo deambulando por la ruta. Cuando estaba acompañado generalmente era por un breve período. Pero ahora es distinto. Cuando empecé a bajar de Venezuela, pasé por Chile y apareció ella. Ahora somos dos a punto de retomar la ruta y se me vienen mil cosas a la cabeza. El mes que viajamos no fue suficiente para sacar conclusiones, a diferencia de los otros ítems. De todas maneras, recuerdo entre ambos haber llegado al corazón de varias familias, buenos tiempos haciendo dedo y la sensación de haber encontrado una gran compañera que me motive a apostar por algo novedoso. Viaja solo, viaja en pareja. Viaja en todas sus formas. 

-    Verme tentado a volverme un “Mochilero producto”

 

 


La industria viajera crece a pasos agigantados.  Las “bellezas” invaden Instagram con la mejor mochila, los mejores looks y vestimentas para cada ocasión, acompañadas de frases trilladas. El marketing. La publicidad que te muestra dónde tenes que viajar y con qué, guiándote a ser feliz. Ahí están los “Likes”, el negocio, si bien es un único ejemplo.
Antes de dedicarme a viajar, trabajaba en una agencia de noticias y acomodaba las palabras para generar más impacto en los lectores. Apostaba al sensacionalismo y, como sucede hoy en día en el periodismo 2.0, focalizaba más en las estadísticas que en el material en sí. Hoy busco seguir por este camino de independencia informativa y de ser lo más auténtico posible. De utilizar el poder de las palabras y la imagen de tal manera que contribuyan, que siembren una idea propia. 


-    Miedo a volverme loco

 

 


Por suerte pronto descubriré lo absurdo que resulta este Item. Hoy creo que estoy cuerdo, más cuerdo que nunca. Hoy creo que están locos los que me llaman locos. Desde que viajo bajo esta modalidad, mi vida cambió para siempre. Aprendí a creer, a soñar. Hoy siento que todo lo que me proponga estoy en condiciones de lograrlo, más allá de los descabellado que resulte para muchos. Necesito seguir viajando para seguir desarrollando la cordura, en un mundo de locos. 

Compartir en Facebook
Compartir en Twitter
Compartir en Linkenid
Compartir en Pinterest
Compartir en Google+
Please reload

También pueden visitar ...

Ingles para viajar, consejos y fuentes de consulta

October 25, 2019

Guía para viajar a Marruecos, a dedo y en casas de familia

August 29, 2019

1/15
Please reload